sábado, 23 de abril de 2022

LA PALEONTOLOGÍA

La paleontología es la ciencia que estudia el pasado geológico de la vida en nuestro planeta. Para ello emplea el registro fósil encontrado bajo la superficie terrestre.

Se trata de una especie de biología en retrospectiva, interesada en comprender el pasado microbiológico, animalvegetal, etc., del mundo, a partir de las evidencias que, petrificadas debido a distintos mecanismos físico-químicos, sobreviven al paso del tiempo.

La paleontología es una disciplina que abarca diversos conocimientos provenientes de la geología y la biología. Puede incluso considerarse el resultado del cruce de esas dos ciencias.

Sus métodos de investigación incluyen la descripción analítica de los fósiles encontrados, su análisis comparativo, e incluso la formulación de datos estadísticos al respecto. Así es posible obtener conclusiones sobre el pasado biológico del planeta, que al mismo tiempo sean útiles para pensar nuestro presente, y el futuro.

La paleontología abarca tres ramas o subdivisiones, que son:

  • La paleobiología. Se dedica a estudiar los organismos del pasado y reconstruir sus condiciones de vida. A su vez abarca la paleobotánica (estudio de árboles prehistóricos), paleozoología (estudio de los animales prehistóricos), micropaleontología (estudio de los microorganismos prehistóricos), paleoecología (estudio de los ecosistemas prehistóricos), etc.
  • Tafonomía. Por su parte, se ocupa de los procesos de fosilización y de petrificación que dan como resultado los fósiles. Esto es posible enfocarlo a su vez en dos ramas distintas: la bioestratinomía, centrada en el origen de los fósiles y su enterramiento en la litósfera; y la fosildiagénesis, centrada en cambio en esos procesos que tienen lugar bajo tierra, durante milenios, y que dan como resultado la fosilización.
  • Biocronología. Esta rama se dedica a determinar y comparar la edad cronológica de las muestras fósiles, para así poder ordenarlas por épocas. Existen distintos mecanismos de datación que pueden usarse para ello, los cuales son también objeto de estudio de esta disciplina.

Finalmente, a quienes se dedican a esta ciencia se les conoce como paleontólogos.

La paleontología se remonta, aunque informalmente, a los primeros hallazgos fósiles que tuvieron lugar alrededor del siglo VI a. C. Fueron interpretados según la filosofía griega de la época: los seguidores de Pitágoras los interpretaron como restos de una vida arcaica y desconocida.

Por el contrario, los seguidores de Platón los consideraban una especie de “juegos de la naturaleza”, imitaciones imperfectas de la vida, como si Dios hubiese estado practicando antes de crear a los seres vivientes.

La existencia de fósiles fue, durante más de 1500 años, un tema álgido de debate en Occidente. La religión cristiana defendió durante siglos la idea de que la vida había sido creada tal y como relata la Biblia, sin que hubiera transcurrido mucho tiempo entre la creación del mundo y la aparición de la humanidad.

Por lo tanto, para la Iglesia los fósiles hallados no podían ser tan antiguos como para que fueran criaturas totalmente desconocidas por el ser humano.

Durante la Revolución Científica del siglo XVII la paleontología tuvo su renacimiento. Los primeros estudios formalmente paleobiológicos se produjeron, en manos de naturalistas como Colonna, Nicolaus Steno, Robert Hooke y muchos otros.

Algunos de sus hallazgos fueron interpretados como evidencia del Diluvio Universal bíblico, aunque mucho después resultó evidente que se trataba de animales prehistóricos, como los dinosaurios.

A partir de entonces y hasta el siglo XVIII se produjeron grandes estudios sistemáticos del registro fósil, intentando dar con la verdad que escondían respecto del pasado del mundo. Este objetivo sólo fue posible con el surgimiento de las ciencias modernas y sobre todo de los estudios de Lamarck (s. XIX) y de Darwin, quien formuló la teoría sobre el origen de las especies en 1858.

Sólo a partir de entonces la paleontología se fue convirtiendo en una ciencia independiente, capaz de determinar la verdadera edad del planeta y de desentrañar las formas de vida que lo gobernaron durante los milenios previos a nuestra llegada.


La paleontología se remonta, aunque informalmente, a los primeros hallazgos fósiles que tuvieron lugar alrededor del siglo VI a. C. Fueron interpretados según la filosofía griega de la época: los seguidores de Pitágoras los interpretaron como restos de una vida arcaica y desconocida.

Por el contrario, los seguidores de Platón los consideraban una especie de “juegos de la naturaleza”, imitaciones imperfectas de la vida, como si Dios hubiese estado practicando antes de crear a los seres vivientes.

La existencia de fósiles fue, durante más de 1500 años, un tema álgido de debate en Occidente. La religión cristiana defendió durante siglos la idea de que la vida había sido creada tal y como relata la Biblia, sin que hubiera transcurrido mucho tiempo entre la creación del mundo y la aparición de la humanidad.

Por lo tanto, para la Iglesia los fósiles hallados no podían ser tan antiguos como para que fueran criaturas totalmente desconocidas por el ser humano.

Durante la Revolución Científica del siglo XVII la paleontología tuvo su renacimiento. Los primeros estudios formalmente paleobiológicos se produjeron, en manos de naturalistas como Colonna, Nicolaus Steno, Robert Hooke y muchos otros.

Algunos de sus hallazgos fueron interpretados como evidencia del Diluvio Universal bíblico, aunque mucho después resultó evidente que se trataba de animales prehistóricos, como los dinosaurios.

A partir de entonces y hasta el siglo XVIII se produjeron grandes estudios sistemáticos del registro fósil, intentando dar con la verdad que escondían respecto del pasado del mundo. Este objetivo sólo fue posible con el surgimiento de las ciencias modernas y sobre todo de los estudios de Lamarck (s. XIX) y de Darwin, quien formuló la teoría sobre el origen de las especies en 1858.

Sólo a partir de entonces la paleontología se fue convirtiendo en una ciencia independiente, capaz de determinar la verdadera edad del planeta y de desentrañar las formas de vida que lo gobernaron durante los milenios previos a nuestra llegada.

El propósito de la paleontología es fácil de comprender si nos fijamos en la etimología de su nombre, compuesto por tres voces griegas distintas: palaios, “antiguo”; ontós, “el ser” o “lo que es”, y lógos, “conocimiento” o “razón”.

De modo que la paleontología tiene como objeto de estudio a los seres antiguos, esto es, las formas de vida que existieron en el planeta mucho antes del inicio de la historia. Los dinosaurios, los grandes mamíferos, o las primeras formas de vida bacteriana son sólo algunos ejemplos. Su estudio es a partir de muestras, evidencias y rastros: eso que llamamos “el registro fósil”.

Este conocimiento es de suma importancia para comprender de dónde proviene la humanidad y de qué manera opera la vida. Arroja luces sobre las condiciones que produjeron la vida en primer lugar, o las que impulsaron su evolución o incluso las que condujeron a masivas y trágicas extinciones.

LA PALEONTOLOGÍA

La paleontol ogía  es la  ciencia  que estudia el pasado geológico de la  vida  en  nuestro planeta . Para ello emplea el registro fósil enc...